Celebrada la Asamblea General de UAGA en Aiaraldea, apelando a la responsabilidad individual para afrontar el futuro del sector
UAGA celebró ayer en Quejana su 47 Asamblea General, una cita de encuentro entre todas las personas que forman el sindicato y que contó con la participación de más de un centenar de asistentes.
Además de aprobar las cuentas y el presupuesto para 2026, se hizo un repaso a la actividad sindical de 2025 y se esbozaron las líneas de trabajo para este curso, que vendrá marcado por la celebración del Congreso de UAGA a final de año, así como por la presentación de diversas políticas agrarias que condicionarán el futuro del sector.
En la asamblea se apeló a la necesidad de apoyo de las instituciones y la sociedad para encarar ese futuro, pero el comité ejecutivo de UAGA quiso también concienciar de la responsabilidad individual a la hora de tomar decisiones que condicionen el devenir del sector. En ese sentido, denunció la especulación con los precios de la tierra agraria y la urgencia de frenarlo si queremos que personas jóvenes se incorporen a la agricultura y la ganadería.
Pese a todos los frentes abiertos -los macroproyectos energéticos que quieren instalarse a costa de la tierra agraria; la presencia del lobo en nuestros montes, las diferentes enfermedades ganaderas; la subida de los inputs agrarios por las distintas crisis geopolíticas mundiales, los acuerdos comerciales con terceros países o problemas estructurales como el que vive el sector vitivinícola- UAGA ratificó su apuesta por el relevo generacional y por el mantenimiento de actividad agroganadera en el Territorio.
El sindicato aseguró que va a seguir exigiendo respeto, precios justos y un futuro digno para el sector primario, porque las personas agricultoras y ganaderas sostenemos el empleo, la vida en los pueblos, el territorio y la seguridad alimentaria.
