Cargando…
vacas pastando

Álava, preocupada por la Dermatosis

La diputada de Agricultura, Noemí Aguirre, convocó esta semana una reunión con representantes del sector ganadero para explicar la situación actual de la Dermatosis Nodular Contagiosa (DNC), en la que se evidenció la preocupación existente por la cercanía de la enfermedad a nuestro territorio y la poca capacidad de decisión en torno a las medidas que se puedan tomar.

Aunque en Cataluña los focos están prácticamente controlados, la situación en Francia se ha agravado, al parecer derivada de movimientos irregulares de ganado, situando la enfermedad en la muga con Gipuzkoa. El Ministerio, que es quien puede tomar decisiones al respecto, ha establecido un área de vacunación en la zona pirenaica desde Cataluña a Navarra. En Euskadi solamente se va a vacunar Gipuzkoa; para Álava se ha establecido una zona de perivacunación (que de momento no implica nada) para todos los municipios colindantes a Gipuzkoa.

Álava ha trasladado su preocupación al Ministerio porque en caso de que se comience a vacunar, se complicarían mucho los movimientos de ganado en el territorio, al estar unas zonas vacunadas y otras no y al compartir muchos municipios zonas comunales. Diputación puso el énfasis de que el principal problema para la vacunación es el movimiento de ganado, por lo que pide responsabilidad a todo el sector. Además, señaló que en el caso de que España deje de ser indemne a la DNC, la exportación de carne se va reducir muchísimo, con consecuencias directas en los precios.

Desde UAGA y las asociaciones ganaderas se pidió a la Diputación que se tomen todas las medidas posibles para evitar los vaciados sanitarios. El sector ve incomprensible que animales vacunados y sanos deban ser sacrificados por la aparición de un único caso, en una explotación completamente vacunada. Además también se le solicitó a la administración una actualización de los precios de las indemnizaciones, ya que las tablas publicadas en 2024, sobre los datos de 2023, distan muchísimo de los precios actuales, lo que hace imposible reemplazar los animales sacrificados con esos precios.

Por último, se puso encima de la mesa la necesidad de articular todos los mecanismos posibles para restringir la entrada de animales del estado francés: si el foco actualmente está allí debemos protegernos lo máximo posible.