Purines y estiércoles par sustituir en parte a los fertilizantes químicos que Europa no puede permitirse comprar
La guerra en Irán ha desencadenado en pocas semanas la mayor subida del precio de los fertilizantes desde la crisis de 2022: la urea ha pasado de 430 a 750 dólares por tonelada, un 75% de encarecimiento y los insumos agrícolas están en máximos históricos. Pero en medio de esta tormenta, COAG cree que el sector ganadero puede emerger como un actor decisivo: sus explotaciones producen cada año una significativa cantidad de nutrientes orgánicos, purines y estiércoles, que pueden sustituir en parte a los fertilizantes químicos que Europa no puede permitirse comprar.
Para ello, reclama a las administraciones que implementen políticas que permitan al sector ganadero capitalizar plenamente su nuevo rol:

Puedes consultar el informe completo de COAG aquí.
