Cargando…

VITISOS. Fomento de una viticultura medioambientalmente sostenible en Rioja Alavesa (2019-2020)

ANTECEDENTES

 

El gran reto actual de las políticas agrarias europeas va dirigido hacia la implicación de los sistemas agrarios en la recuperación, o cuando menos, hacia la amortiguación de daños hacia el ecosistema, tendiendo a las prácticas menos desfavorables y más amigables hacia el medio natural. La legislación actual va encaminada a conseguir un uso sostenible de los productos fitosanitarios mediante la reducción de los riesgos y los efectos del uso de los productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente, fomentando la gestión integrada de plagas y de técnicas alternativas.

 

El cultivo de la vid para vinificación es un sistema productivo que desde su plantación necesita cierto tiempo para su establecimiento, así como para alcanzar una productividad y calidad en la uva que sea rentable económicamente. Se trata de un cultivo permanente que necesita acciones y prácticas culturales como son las actividades de preparación del terreno, poda, abonado, y control de plagas y enfermedades, entre otras.

Estas actividades influyen directamente sobre el medio natural que rodea el viñedo.

 

Entre las labores que se llevan a cabo en viticultura, la entrada de maquinaria en el terreno de forma reiterada conlleva graves consecuencias de compactación del mismo. También el proceso de aplicación de productos fitosanitarios para el control de plagas y enfermedades conlleva efectos adversos, debido a la contaminación de suelos, aguas y entornos colindantes como consecuencia de la deriva en el proceso de aplicación y naturaleza de las materias activas empleadas.

 

En Rioja Alavesa se han desarrollado proyectos que aportan claras evidencias de la repercusión negativa de las actividades vitícolas en el entorno ambiental. Así, el proyecto FITOVID (LIFE13 ENV/ES/710) determinó la presencia de fitosanitarios en suelos y aguas de escorrentía, incluso en zonas donde no se habían aplicado y residuos de productos aplicados en campañas muy anteriores a la del estudio, vislumbrando la permanencia de los mismos en suelo. Hay que tener en cuenta que esta acumulación de “daños medioambientales” es el efecto de un largo historial de producción vitícola en la región, pues constituye el motor económico de Rioja Alavesa.

 

Rioja Alavesa cuenta con una superficie de 13.389 hectáreas (ha) de viñedo. Sin embargo, sólo el 6,65% de la superficie se encuentra dada de alta en el registro ecológico de Euskadi, lo que hace suponer que en la mayoría de los casos se realizan prácticas denominadas convencionales.

 

Son las bodegas que disponen de medios y personal técnico propio las que ya han comenzado a poner en práctica actividades para dar un giro a sus sistemas de producción y orientarlos hacia la consecución de producciones alineadas con la sostenibilidad. En cambio, este giro en las bodegas familiares de la región, asociadas la mayoría en ABRA, Asociación de Bodegas de Rioja Alavesa, y dada la tipología de los viticultores, no cuentan con los medios técnicos suficientes para iniciar nuevas prácticas de manejo.

 

Por todo lo expuesto, las pruebas piloto que se plantean pretenden mostrar a pequeñas bodegas y viticultores la posibilidad y facilidad para llevar a cabo acciones medioambientalmente sostenibles en sus sistemas de producción.

 

OBJETIVOS

El objetivo general del proyecto se centra en fomentar prácticas sostenibles con el medio ambiente en todos los sistemas de producción vitivinícola de Rioja Alavesa, con el fin de contribuir a la sostenibilidad medioambiental y a la disminución de insumos que contribuya a la mitigación del cambio climático.

 

Además, como objetivos específicos se plantean reducir los fitoquímicos convencionales tanto en el control de las enfermedades fúngicas foliares del viñedo mediante el empleo de productos residuo cero; eliminar el uso de insecticidas de síntesis química para combatir la plaga de la polilla del racimo; reducir el empleo de insecticidas y acaricidas para el control de insectos y ácaros que atacan el cultivo de la vid y demostrar que la utilización de cubiertas vegetales es viable para cubrir diferentes necesidades: evitar la erosión del suelo, controlar el vigor de las plantas y controlar plagas localizadas.

 

AVANCES DEL PROYECTO

Han comenzado las tareas de campo de este proyecto, en mayo se han iniciado los ensayos en parcelas de viticultores. Ensayos con productos residuo cero para el control de enfermedades fúngicas y ensayos para el control de plagas como mosquito verde o araña roja mediante plantas hospedantes de insectos auxiliares y fauna auxiliar.

 

Además, se han instalado trampas para monitorizar la población de la polilla del racimo en distintos puntos de Rioja Alavesa para obtener un mapa completo de la situación en toda la comarca y poder así proporcionar información completa sobre la situación de la plaga a los viticultores. En este sentido, se está estableciendo una red de viticultores implicados en utilizar la técnica de confusión sexual  para el control de la polilla del racimo para eliminar progresivamente los productos insecticidas.

Programa de financiación/subvención:

Programa Medida de Cooperación 2019 – PDR del Gobierno Vasco
Subvención: 60.196,63 euros

Fecha de inicio: 15/10/2019
Fecha de fin: 31/12/2020
Lidera el proyecto: UAGA
Socios del proyecto:

(Euskara) NEIKER – Instituto Vasco de Investigación y Desarrollo Agrario

Bodegas Candido Besa SC

Bodegas Maisulan SL

El Mozo Wines – Compañón Arrieta

Bodegas Ostatu SL

Bodegas Luis Cañas SA

José Antonio Ugarte, viticultor

ABRA – Asociación de bodegas de Rioja Alavesa

Más información:

(Euskara) Sugoi Auzmendi               Técnico de UAGA

sauzmendi@uaga.eus      675 707 696